Underground: La fiesta no termina
- Interlatencias
- 27 nov 2022
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Crítica Interlatente por Susana Pedroza

En el año de 1995, el director serbio, Emir Kusturica estrenó Underground (también conocido como “Érase una vez en un país"). Una cinta que, entre baile y pasión, devela las diversas etapas de la vida política y privada del horizonte histórico cultural serbio.
Siendo el segundo largometraje de Kusturica, galardonado con la Palma de Oro del Festival de Cannes, Underground cuenta la historia de Marko y Blacky, amigos desde muy jóvenes que fabrican armas para la liberación de su país en un sótano que construyeron debido a su fidelidad al partido del Mariscal “Camarada” Tito (Josip Broz Tito), jefe militar y pionero incursor del gobierno comunista soviético en la vieja Yugoslavia.
La cinta cuenta desde una visión cómica-trágica las vivencias de los protagonistas durante la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría y el transcurso de las guerras de Yugoslavia, Bosnia y Herzegovina y Croacia en la década de los años noventa. Lejana de aquellas historias que desbaratan a nazis y judíos o las grandes críticas al comunismo en la cinematografía, Underground expone la guerra y sus crudezas a través del imaginario serbio. Critica las posturas que se generan a partir de la guerra durante un largo periodo de la historia de Europa oriental.
A partir del found footage la cinta muestra la entrada de los alemanes a Yugoslavia. Esta mengua al sufrimiento y abandono de los habitantes de las ciudades bombardeadas, y entre el romance y la esperanza crea una fuerte analogía y crítica artística sobre el régimen socialista.
El conocido mito de la caverna en el libro VII de La República de Platón, ha tenido diversas asimilaciones en el curso de la filosofía aplicada al cine. En Underground, se refleja la narrativa de Platón, en la que los prisioneros, escondidos en lo más recóndito de las cloacas de su ciudad, no descubren la luz ni las sobras de aquello que sucede afuera, sino que les son comunicadas por medio de bocinas o hasta que un portavoz lo comunica. Esto representa la confianza y vulnerabilidad de la estadía política de los integrantes de una sociedad. Reconoce que, al encontrarse en periodo de guerra, cada uno debe resguardar su cuerpo como un recuerdo de ciudadanía y civilización. Conservar la razón.
En octubre pasado, durante la presentación de los éxitos del Unza-Unza Time de Emir Kusturica & The Non Smoking Orchestra en la Feria Internacional del Libro del Zócalo de la CDMX, el director mencionaba: ¿Qué haremos cuando se acabe el mundo? Bailar. ¿Qué haremos cuando cunda el caos en el mundo? Bailar. Underground es la representación de dicha frase. Aquí, la fiesta nunca termina y no permite cabos sueltos en los registros históricos durante la desolación de un pueblo desaparecido.
Interlatencias Revista
noviembre 2022
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